'A los veintidós años, en primavera, Sumire se enamoró por primera vez. Fue un amor violento como un tornado que barre en línea recta una basta llanura. Un amor que lo derribó todo a su paso, que lo succionó todo hacia el cielo en su torbellino, que lo descuartizó todo en un arranque de locura, que lo machacó todo por completo. Y, sin que su furia amainara un ápice, barrió el océano, arrasó sin misericordia las ruinas de Angkor Vat, calcinó con su fuego las selvas de la India repletas de manadas de desafortunados tigres y, convertido en tempestad de arena del desierto persa, sepultó alguna exótica ciudad amurallada. Fue un amor glorioso, monumental. La persona de quién Sumire se enamoró ere diecisiete años mayor que ella, estaba casada. Y debo añadir que era una mujer. Aquí empezó todo y aquí acabo (casi) todo'...
'...Este amor me conducirá a algún sitio. No puedo impedir que esta fuerte corriente me arrastre. Ya no tengo elección. Tal vez me lleve a un mundo especial que jamás he conocido. A un lugar lleno de peligros, quizá. Don de se esconda algo que me inflija una herida profunda, mortal. Tal vez pierda lo todo lo que poseo. Pero ya no puedo volver atrás. Solo puedo abandonarme a la corriente que discurre entre mis ojos. Aunque me consuma entre las llamas, aunque desaparezca para siempre.'
'¿Puedes tú distinguir entre la lluvia que cae y la soledad?'
'…no éramos más que dos solitarios pedazos de metal trazando su propia orbita cada una. Desde lejos parecían bellos como estrellas fugaces. En realidad. Solo éramos prisioneras sin destino encerradas cada una en su propia cápsula. Cuando las orbitas de los dos satélites se cruzaban casualmente, nos encontrábamos. Quizá simpatizábamos. Pero solo duraba un instante. Momentos después volvíamos a estar inmersas en la soledad absoluta. Y algún día arderíamos y quedaríamos reducidas a nada.'
'...Empecé a tomar una distancia perpetua ante el otro, fuera quien fuese, y a mantenerla mientras estudiaba su actitud. Aprendi a no creerme lo que la gente dice. Mis únicas pasiones sin reservas han sido los libros y la música. Y, tal como lógica consecuencia de todo ello, me fui convirtiendo en una persona solitaria.'
'¿Por qué tenemos que quedarnos todos tan solos? Pensé. ¿Qué necesidad hay?. hay tantísimas personas en este mundo que esperan, todas y cada una de ellas, algo de los demás, y que, no obstante, se aíslan tanto las unas de las otras. ¿Para qué? ¿Se nutre acaso el planeta de la soledad de los seres humanos para seguir rotando?. Me tumbé de espaldas sobre una piedra plana, alcé la vista hacia el cielo y pensé en la multitud de satélites artificiales que debían de estar girando alrededor de la tierra.....Cerré los ojos, agucé el oído y pensé en los descendientes del Sputnik que cruzaban el firmamento teniendo como único vínculo la gravedad de la tierra. Unos solitarios pedazos de metal de la negrura del espacio infinito que de repente se encontraban, se cruzaban y se separaban para siempre. Sin una palabra, sin una promesa.'
'¿Quién diablos puede distinguir el mar de lo que en el se refleja? '
'Comprendí de nuevo lo importante, lo irremplazable que era Sumire para mi. De una manera que ella solo conocía lograba mantenerme ligado a este mundo. Cuando la veía y hablaba con ella, cuando leía sus textos, mi mente se expandía en silencio y era capaz de vislumbrar escenas que jamás había visto. Ella y yo podíamos unir nuestros corazones. Sumire y yo habíamos abierto nuestros corazones y nos los habíamos mostrado, el uno al otro, igual que una pareja joven se desnuda y se muestra sus cuerpos. Eso era algo que no había experimentado jamás en ningún otro lugar ni con ninguna otra persona y, para no malograr este sentimiento – aunque jamás lo habíamos formulado en palabras- lo tratábamos con un cuidado exquisito.'
'Al perder a Sumire, muchas cosas murieron en mi interior. De la misma forma que desaparecen muchas cosas de la playa cuando se retira la marea. Lo único que me a quedado es un mundo deforme y vació. Un mundo frío y tenebroso. Las cosas que surgieron entre Sumire y yo jamás podrán renacer en este nuevo mundo. Soy consiente de ello. En la vida de las personas hay una cosa especial que solo puede tenerse en una época especial. Es como una pequeña llama. Las personas precavidas y con suerte la preservan con todo cuidado, la hacen crecer, la llevan como una antorcha que ilumina sus vidas. Pero, una vez que se pierde, esa llama no puede volver a recuperarse jamás. Yo no solo he perdido a Sumire. Junto con ella también he perdido esa preciada llama.'
'Hacemos cosas que no se pueden traducir en palabras'
'Por profunda y fatal que sea la perdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien completamente distinto y sólo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio. Podemos alargar la mano e ir tirando del hilo de los días que nos han destinado, ir dejándolos luego atrás. En forma de trabajo rutinario, el trabajo de todos los días…, haciendo, según como, una buena actuación. Al pensarlo, me sentí terriblemente vacío. '
'Es que, cuando te disparan, sangras'
'Quizá todas las cosas ya estén perdidas de antemano secretamente en algún lugar remoto. Al menos existe un lugar tranquilo donde todas las cosas van fundiéndose unas sobre otras, hasta conformar una única imagen. A medida que vamos viviendo no hacemos más que descubrir, una tras otra, como si tirásemos de un hilo muy fino, esas coincidencias. Cerré los ojos e intenté recordar el mayor número de cosas bellas perdidas. Intenté retenerlas en mi mano. Aunque sólo fuera un instante.'
'Sueño. Aveces pienso que es la unica acción correcta que puedo hacer. Soñar, vivir en el mundo de los sueños.Tal como lo escribio Sumire...'
'Salto de la cama. Descorro las viejas cortinas quemadas por el sol, abro la ventana. Me asomo, alzo los ojos hacia un cielo todavía oscuro. En él, no hay duda, flota una media luna de tonos enmohecidos. Con eso basta. Estamos mirando la misma luna del mismo mundo. Estamos ligados a la realidad por una sola línea. Seguro. Sólo tengo que ir tirando de ella, en silencio.'
lunes, 2 de agosto de 2010
sputnik, mi amor
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El viernes pasado revele un rollo con una foto igual...
ResponderEliminarNo voy a leer tu selección de textos...Pero te voy a contar una bella coincidencia.
corbata.
Voy a comer con la madre acusadora y la sobrina cumpleañera,quizas duerma un rato, depués leer un libro que me han regalado...Pero todos es incierto...se llama sputnik, mi amor. Me dijeron que parecia a la personaja (así me lo dijerón) entonces me da emoción...
cts.
Ahora yo te voy a decir algo.
Haruki Murakami es de mis escritores favoritos, ese libro esta bonito y cuando lo termines te recomiendo after dark.
corbata.
dime un secreto, tú que lo haz leido, y se que no me conoces mucho; pero...
crees que me paresco a la "personaja"?
cts.
Solo te hace falta usar los calcetines diferentes
corbata...
hahahaha nunca uso un par igual
que bella coincidencia.
con lunares impertinentes..estamos a mano itzel.
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