miércoles, 13 de enero de 2010

teenage love letter song

Hoy te escribo porque sí; porque estás siempre en mi mente y en todo lo que me inspira, ¿cómo explicarte? Para empezar te llamas Davey, mi nombre favorito; y tus ojos, tu voz, tu pelo, entre otras cosas, me encantan. Has sido el mejor, te digo; el hombre de mis sueños, el que jamás pensé pudiera existir. Pero estoy cansada de amarte, de obsesionarme con alguien tan magnético, inteligente y divertido; amarte es irreversible.

Te amo desde la espina, te amo con la chispa que recorre mi cuerpo cuando pienso en ti. Davey, Davey, Davey, ¿por qué llegaste justo cuando más te necesitaba? Eres la mejor excusa que tengo para vivir, porque vivir amándote es exquisito, mejor que nada, por ti, sólo por ti. Cuando me enteré no quise creerlo, no acepté que estuvieras con nadie más que conmigo. En mi cabeza yo era la única porque tú fuiste el único.

Estoy a punto de perderme y de perderte en el olvido; hoy sólo te sobrevive el recuerdo perfecto, el que no se atreve a corromperte. Y, a pesar de saber que puedo llegar a odiarte, continuarás siendo una de mis personas favoritas en el mundo. Admiro tu energía y la manera en que desvanece la mía… ¿Por qué a veces la vida nos juega estas situaciones imposibles de resolver y en las cuales no sabemos por qué apostar? Así que me voy sola, pero con el recuerdo más dulce e imponente que tengo de ti. No quiero que me recuerdes perfecta, ni como tuya o como una cobarde; ni como niña o amiga; quiero que me recuerdes por quién soy, por quien fui contigo. Me reviviste, ¿lo sabes? En muchos momentos me sentí inmutada y enamorada, la amante perfecta; pero hoy sé que no debo continuar, hoy sé que éste es un juego que debo terminar.

Maldigo la hora en que vi tus ojos por primera vez para caer presa de tus encantos. Te maldigo a ti por no ser sólo mío… ¿qué pasaría si lo fueras? Ni siquiera puedo imaginar cambiarte. Te amo para no amarte, te amo para perder y te amo para admirarte. Pero me consuela saber que existe un lugar en el que siempre serás mío, en mi cielo o infierno; ahí, donde conservo tu inmensa alma… ¡Maldito! ¡Maldito seas! Y aún, te dedico todo lo bueno que hay en mí, te dedico mi majestuosa e inmensa alegría. El otro día que vi la noche caer y las estrellas brillar más allá del mar pensé en ti; pensé en tus palabras, en tu magia y música; en tu inspiración (alguna vez la mía).

¿Por qué no puedo permitirme seguir viendo a un hombre como tú, un hombre que me llena de tanto gozo? Quizás siempre estarás en mis sueños, quizás esto sólo sea momentáneo, pero mientras se siente interminablemente doloroso; tengo sed de ti y no creo poder encontrar nada que supla al hombre perfecto que fuiste para mí. Quiero olvidar esto: Tú por las mañanas; tú besándome el pecho; tú besándome abajo; tú abrazando a tus amigos; yo abrazándolos a ellos; tú mirando; tú fumando; la peor parte de ti; pero el sonido de tu voz es algo que me quiero quedar. Ya no tengo fotos de tus manos ni de tu boca.

Ya no quiero hacerte ni hacerme más daño… me voy.


Texto: Anonimo en Zar Zar

0 Botellas en el mar

Publicar un comentario

'El mar es un azar
què tentaciòn echar
una botella al mar.'