viernes, 6 de noviembre de 2009

la chole

Digamos que son poco mas de las seis de la tarde, y aqui, en casa, tal vez por ese efecto del atardecer de otoño, la estancia vacia se llena de un halito de melancolia que se suma a la que ya se trae a cuestas. Se escucha una cancion, una cancion que se esta repitiendo y que a ti, aunque esta en un idioma inventado, te dice que somos el mundo entero y tambien la nada, de subito el infinito y el silencio absoluto, que si cierras los ojos somos espiritu y si los abres somos cuerpo, que somos como un arbol desnudo alli a lo lejos, como una esperanza latente, como un puerto marino, como un libro en blanco o como una sola cancion…Es un agadable consuelo tenerla a la mano, al oido mejor dicho, pero en el fondo sabes que no basta. Asi en todo, a veces hace falta que el aliento del consuelo empañe la ventana, que el corazon de la complicidad lata ahi nomas, frente al de uno, que la caricia en el pelo y la palmada en la espalda sean corporeas y el abrazo deje marcas en la piel. Vaya soledad canija. Hay momentos en que, suavemente empujado por el desasosiego de ya no conjurarla o sentirla tan a flor de piel, te sorprendes urgando entre antiguas sombras. El vacio en el pecho. Es entonces cuando se impone ser fuerte de alguna forma, no caer en las trampas de la canija soledad. Las cosas cuando estan muertas hay que mantenerlas muertas. Conformarte o reconformarte, mejor dicho, con lo que en ese momento se tiene; de algun modo, pues es muy feo vivir en compañia de cadaveres exquisitos y alcabo descubrir que igual has estado solo todo el tiempo. Aqui la voz se quiebra, pues te das cuenta que es el espanto, el miedo de tanta soledad el que llena tus dias. Como al que le cae el veinte y debe empezar a reconstruir y reconquistar su lugar en el mundo, en el sentido, en la vida. Recuerdas que el tiempo y la distancia salvan de la mera retorica. Piensas en el amor a la media distancia. Sin estar ya por completo adentro o completamente fuera de ti. Piensas en el amor que suele convertirse en una distraccion tremenda cuando los encuentros son esporadicos, aunque mas apasionantes y placenteros, haciendo de cualquier fecha un santo dia (amor de lejos es de conejos). Lo reconfortante que seria ahora mismo sentarte a mirar el horizonte esperando a esa barca, pensando en esa barca, o lo que seria mejor, llamando a esa barca. Cuando en realidad lo que siempre has querido es entender el por que de tu naufragio, cruzar a nado el mar, con tu soledad merecidamente ganada, simple, tranquila; y valorarla, seguirla descubriendo amable, interezante, bendita, necesaria, incluso util, como si se tratara de un salvavidas que para la mayoria es un madero podrido; la soledad que es tu refugio tras algunas derrotas que tienen que ver con la familia, con ‘lo que se tiene que hacer’, con la amistad. La soledad que es tu sosiego cotidiano entre tanto absurdo y tanto cinismo que rodea tu patria y tu mundo. No distraerla, no huirle. La necesidad de compartir ya no puede ser tu brujula. Ni la urgencia de no sentirte a solas, ni de buscarle distracciones al corazon ¡¡que pueden ser tan apasionantes, tan justificables!!...Digamos que el sol acaba de ponerse. Te repites algo que alguien te escribio al pie de la pagina de un libro hace años: SOLO QUIEN HABITA Y CONQUISTA SIN DISIMULOS SU PROPIA SOLEDAD PUEDE ASPIRAR A LA AMOROSA COMPAÑIA. Es el unico tip que conoces. El unico que puedes sugerir. El unico que en este momento puedes sugerirte.

1 comentario:

  1. por que soledad no es sinonimo de decadencia y compañia no es equivalente a bienestar.

    apunten.

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'El mar es un azar
què tentaciòn echar
una botella al mar.'