sábado, 9 de mayo de 2009

las pequeñas memorias

Pero la imagen que no me abandona a la hora de la melancolía es la del viejo que avanza bajo la lluvia, obstinado, silencioso, como quién cumple un destino que no podrá modificar. A no ser la muerte. Este viejo, que casi toco con la mano, no sabe como va a morir. Todavía no sabe que pocos días antes de su último día tendrá el presentimiento que ha llegado el fin, e irá, de árbol en árbol de su huerto, abrazando los troncos, despidiéndose de ellos, de las sombras amigas, de los frutos que no volverá a comer. Porque habrá llegado la gran sombra, mientras la memoria no lo resucite en el camino inundado o bajo el cielo cóncavo y la eterna interrogación de los astros. ¿Qué palabra dirá entonces?.

Jose Saramago Las pequeñas memorias (frag)

0 Botellas en el mar

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'El mar es un azar
què tentaciòn echar
una botella al mar.'