martes, 21 de abril de 2009

xosé lendorio

…En cualquier caso, al inefable Claudio no le cuento todo lo que me pasa. Imperitia confidentiam, eruditio timorem creat. Por ejemplo no le he dicho que mi familia ignora el estado actual de mi salud. Por ejemplo: no le he dicho que les he prohibido terminantemente que vengan a verme. Por ejemplo: no le he dicho que se con toda certeza que no moriré en su Ospedale Británico sino cualquier noche de estas en medio del Parco di Traino, escondido bajo algunos arbustos. ¿Seré yo, será mi voluntad la que me arrastre hasta mi postrero escondite vegetal o serán otros, chorizos romanos, chaperos romanos, psicópatas romanos los que oculten mi cuerpo, el cuerpo de su delito, bajo unas zarzas ardientes? En cualquier caso se que moriré en termas o en el parque. Se que el gigante o la sombra del gigante se encogerá mientras los aullidos salen a presión del Domus Aurea y se esparcen por toda Roma, nube negra y violenta, y se que el gigante dirá o susurrara: salven al niño, y nadie escuchara su ruego.

Hasta aqui llega la poesía, esa mala pécora que me ha traicionado durante tantos años. Olet lucernam. Ahora seria conveniente contar dos o tres chistes, pero solo se me ocurre uno, así, de pronto, solo uno, y para mayor inre de gallegos. No se si ustedes lo saben. Va una persona y se pone a caminar por un bosque. Yo mismo, por ejemplo, estoy caminando por un bosque y me encuentro a quinientos mil gallegos que van caminando y llorando. Y entonces yo me detengo (gigante gentil, gigante curioso por ultima vez) y les pregunto por que lloran. Y uno de los gallegos se detiene y me dice: por que estamos solos y nos hemos perdido.


Roberto Bolaño. Los detectives salvajes (frag)

0 Botellas en el mar

Publicar un comentario

'El mar es un azar
què tentaciòn echar
una botella al mar.'