lunes, 2 de marzo de 2009

carta que no te enviare

Me acuerdo de ti cuando platicabamos mucho y me decias que esperar era malo. Pensabas que tenia una enfermedad llamada tristeza, pues esperar nada de nadie era triste. Ese tiempo fue hace justo cuatro años, eras la unica persona por la que no me ponia una droga y me temo que de alguna manera sigue siendo igual. Es malo solo esperar, si. En ocaciones te he comprendido al levantarme y he odiado estos dias. Como este domingo. Tengo calor y tengo miedo. He tenido estabilidad emocional, es solo que hoy estoy aqui como perro con la cola entre las patas. Pasara. Es madrugada y quiero que se termine ya y que quienes duermen lo sigan haciendo todas las horas que le siguen para no vernos unos con otros. Hoy, bueno ya ayer, creo que me insole. Anduve demasiado por el centro y no hable mucho todo ese tiempo. Pensando en que en ralidad yo siempre he esperado. El problema es que hay muchas cosas que me muero de ganas de que pasen ya todas a la vez. Asi que voy a cerrar ya mis ojos y solo voy a dejar que susedan. Te puedo decir que hay dias que me levanto sintiendo que voy a explotar. Que va a cambiar todo de una sola vez. Sin embargo, el dia sucede tenue en casi todo, pero bien. Siempre algo se llena; algo entre mi estomago y mi pecho, los pulmones de aire y la vida se hace ansiedad al vivirla de otra manera: esta vida sin tanta cafeina, con ocho horas de sueño, sobriedad por la mañana, todo por hacer y a quien ver, una crisis que aunque me toca; apenas y me roza de lo inmune que me he vuelto. No puedo con tanta pinche normalidad. La vida necesita que se repitan patrones sentimentales, ahora lo se, lo de esta noche pasara y regresara. Una de las canciones que grabamos en los pop's dice que somos accidentes esperando a ocurrir…y esta noche solo quiero quedarme dormido sabiendo que es verdad.

Daniel Sillas Ramirez

3 comentarios:

'El mar es un azar
què tentaciòn echar
una botella al mar.'