miércoles, 28 de enero de 2009

Eusebio Ruvalcaba/The National


No se cuanto me que de dormido.
Supongo que cinco minutos, quizas siete.
Todo desaparecio alrededor.
De ser un murmullo,
la musica fue apagandose
hasta entretejer una cancion de cuna.
Como la que me cantaba mi madre, cuando me dormia.
Abro los ojos y mi copa esta ahi, delante de mi,
como un angel de la guarda
que me diera la bienvenida.
Como mi madre que me despertaba
para llevarme a la escuela.
No creo que un hombre puede pedir mas.


Eusebio Ruvalcaba

0 Botellas en el mar

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'El mar es un azar
què tentaciòn echar
una botella al mar.'